Liderazgo

BMW Perú: 26 años consecutivos liderando el segmento premium con visión, disciplina y futuro eléctrico

La marca alemana ha construido más de dos décadas de liderazgo sostenido en el mercado peruano gracias a una estrategia consistente, una experiencia de cliente diseñada al detalle y una apuesta firme por la electrificación, innovación y mejora continua.

En un mercado automotor donde la competencia se intensifica y el consumidor eleva cada vez más sus expectativas, sostener el liderazgo es un desafío permanente. BMW Perú lo ha logrado durante 26 años consecutivos, consolidándose como la marca premium número uno del país, no solo por resultados comerciales, sino por una propuesta de valor integral que combina producto, experiencia y confianza de largo plazo.


“El liderazgo de BMW no es el resultado de una sola decisión, sino de una forma de pensar el negocio”, señala Antonio Rivera, gerente general de BMW Perú. Esa mirada estratégica se ha traducido en consistencia a lo largo del tiempo, con un portafolio alineado al mercado local, estándares globales y el respaldo de Inchcape, socio que ha permitido atravesar distintos ciclos económicos sin perder el rumbo ni los niveles de exigencia de la marca.


Estrategia con foco local

Desde la perspectiva comercial, el liderazgo de BMW se ha construido sobre una gestión consistente y una visión clara de largo plazo. “No se trata solo de vender más, sino de vender bien”, explica Alejandro Peña, gerente comercial de BMW Perú. 


El correcto mix de productos, una política de precios alineada al valor de marca y un equipo enfocado en desarrollar innovaciones que fortalezcan nuestro diferencial en experiencia premium han sido claves para construir un liderazgo sostenible. Esta estrategia se apoya en una propuesta de valor diseñada para acompañar al cliente a lo largo de todo el ciclo de vida de su vehículo, desde la decisión de compra hasta la postventa y la recompra.


Hoy, BMW cuenta con una de las gamas más completas de este segmento, con especial fortaleza en SUV y modelos de entrada. Esta amplitud le permite atender distintos perfiles sin diluir su identidad. Además, el cliente ha cambiado: es más informado, más digital y más racional. Busca tecnología, eficiencia, seguridad y respaldo, y ya no adquiere solo un vehículo, sino una experiencia completa.


Mirada al futuro

En ese contexto, la innovación, experiencia y electrificación se han convertido en una palanca central de crecimiento. Para BMW, no se trata de una tendencia, sino de una transformación estructural del negocio. “Fuimos pioneros y hoy es una realidad que atrae a nuevos perfiles de cliente”, afirma Rivera. Los modelos híbridos enchufables y eléctricos no solo fortalecen el portafolio, sino que refuerzan el posicionamiento de la marca como innovadora y preparada para el futuro.


La experiencia del cliente es otro pilar clave. BMW Perú ha invertido de forma constante en infraestructura, digitalización de procesos y capacitación de sus equipos. La postventa, medida con indicadores claros de satisfacción, retención y calidad, se consolida como un factor crítico para la sostenibilidad del negocio.


Mirando hacia 2026, la estrategia apunta a un crecimiento responsable, rentable y alineado con un mercado cada vez más eléctrico y orientado a la experiencia. “BMW está listo para seguir liderando ese cambio”, concluye Peña, sintetizando una historia de liderazgo construida con visión, consistencia y una clara apuesta por el futuro.



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