¿Cómo surge la iniciativa Escuelas Conectadas?
Desde Credicorp estamos convencidos de que la educación es uno de los principales motores de desarrollo del país. En ese desafío, el sector privado tiene un rol clave: sumar esfuerzos, articular actores y contribuir a que más peruanos accedan a mejores oportunidades.
En los últimos años hemos impulsado distintas iniciativas que buscan aportar a la mejora educativa, como Escuelas Conectadas. Se trata de una propuesta enfocada en llevar innovación tecnológica a escuelas públicas a nivel nacional. Así buscamos dar un salto en escala e impacto, integrando conectividad junto con capacitación y acompañamiento docente para asegurar que la tecnología se use de manera efectiva en el aprendizaje.
¿Cuáles son los resultados alcanzados?
A la fecha, los resultados son alentadores y nos confirman que estamos en el camino correcto. Entre 2023 y 2025, hemos logrado beneficiar a más de 59,000 estudiantes y cerca de 2,900 docentes en 74 escuelas públicas de distintas regiones del país. Este año estamos incorporando 25 escuelas adicionales, con lo que alcanzaremos a más de 30,000 estudiantes y más de 1,400 docentes.
¿Cómo se logra la sostenibilidad y escalabilidad de esta iniciativa?
La sostenibilidad ha sido un principio central en el diseño del programa. No se trata solo de instalar tecnología, sino también de aprovechar el equipamiento existente, asegurando que se use de manera adecuada y genere valor en el tiempo. Por eso, tiene un enfoque integral al que se suma el financiamiento del servicio de internet de alta velocidad y su mantenimiento por un periodo mínimo de cinco años.
Además, incorporamos un monitoreo constante, con seguimiento técnico y pedagógico, que nos permite entender cómo se está utilizando la tecnología y realizar ajustes cuando es necesario. Este trabajo se complementa con una estrecha articulación con las autoridades educativas.
¿Cómo se integra esta iniciativa con el propósito de Credicorp?
Escuelas Conectadas se alinea con nuestro propósito como grupo de contribuir a mejorar vidas impulsando los cambios que el país necesita. Creemos que reducir las brechas digitales es fundamental para ampliar oportunidades y construir un desarrollo más inclusivo. En ese desafío, el sector privado tiene un rol importante: articular esfuerzos con otros actores y aportar desde su experiencia para desarrollar soluciones que generen impacto sostenible.
¿Con qué otros actores del sector privado y del sector público articulan esta iniciativa?
El programa se basa en un modelo articulado. Trabajamos de la mano con las Direcciones Regionales de Educación y las Unidades de Gestión Educativa Local. Además, contamos con organizaciones especializadas que nos apoyan en la ejecución, tanto en conectividad como en el trabajo con las comunidades educativas. También colaboramos con la Fundación Romero en el componente de formación docente, a través de su plataforma educativa.
Pero nada de esto sería posible sin el compromiso de los directores y docentes de cada escuela. Ellos hacen que el proyecto cobre vida en el aula. Su liderazgo y disposición son fundamentales para que estas herramientas se integren de manera efectiva en el aprendizaje de los estudiantes.
¿Qué esperar para este y el próximo año respecto a Escuelas Conectadas?
Aspiramos a impactar a más de 140,000 estudiantes a nivel nacional hacia 2034. Para este año, uno de los principales hitos es consolidar la implementación en las escuelas donde ya estamos presentes, asegurando que la conectividad, el equipamiento y la formación docente estén plenamente operativos. Nuestro objetivo es seguir expandiendo el programa mediante la incorporación de nuevas aulas de innovación en escuelas ubicadas en zonas con mayores brechas de conectividad y acceso a herramientas tecnológicas.