








“Soy y siempre he sido un picón. Soy un apasionado”, dijo el ministro Rafael Rey al abordar los cuestionamientos a sus declaraciones sobre los titulares de Perú.21. Quizá olvidó el consejo del escritor español Francisco Ayala: “Nada debe turbar la ecuanimidad del ánimo; hasta nuestra pasión, hasta nuestros arrebatos deben ser medidos y ponderados”.
Este producto tiene acceso restringido sólo para suscriptores a SemanaEconomica.com
Si usted está autorizado por favor ingrese su usuario(email) y contraseña:
SEMANA Económica es una publicación de
APOYO Publicaciones